domingo, 20 de mayo de 2018

Los nachos


Los nachos son una de las insignias de la comida Tex-Mex. Si piensas en comida mejicana es lo primero que te viene a la cabeza. Consisten en unas tortillas de maíz fritas cubiertas de queso Chédar. En La Leyenda los servimos con Aliento del Dragón, una salsa casera picante con ternera, frijoles y jalapeños. 

Su creación es muy reciente y surgió de manera accidental, del ingenio y la picardía del maître mexicano Ignacio Anaya. 


Corría el verano de 1943. Después del estallido de la Segunda Guerra Mundial y el ataque a Pearl Harbor, el ejército norteamericano estableció una base aérea cerca de Eagle Pass, en la orilla texana de Río Grande. Era común que los oficiales y sus familias aprovecharan su tiempo de ocio para cruzar la frontera mexicana y disfrutar de la comida en los restaurantes de la ciudad de Piedras Negras. 

Ignacio Anaya

Una de esas tardes, un grupo de esposas de los militares destinados allí, después de un largo paseo, se sentaron en la terraza del Victoria Club. Tenían sed y querían algo de comer, un pequeño snack. El encargado del restáurate, Ignacio Anaya, estaba sólo, recogiendo. Era tarde y hacía rato que había mandado a los camareros y al cocinero a casa. Por no decir que no a sus nuevas clientas, se metió en la cocina, se puso el sombrero de cocinero e improvisó un plato con lo que había en la alacena. 




Frank Liberto
Les sirvió tortillas de maíz fritas cubiertas de queso y jalapeños. A las mujeres, les encanto. Les gusto tanto que bautizaron a la nueva creación como «La especialidad de Nacho» (Nacho’s Special, en inglés). Pronto el Victoria Club era una las paradas obligatorias si cruzabas la frontera. Su fama se fue extendiendo por todo el estado de Texas. Y se internacionalizaron a partir de la década de los setenta. El gran salto a la fama de los nachos se le debe a Frank Liberto, uno de los concesionarios de comida en el Arlington, en aquel tiempo estadio de beisbol de los Rangers de Texas. Frank Liberto introdujo la venta de nachos para hacerle la competencia a los perritos calientes y las palomitas. El sabor picante era una combinación perfecta para disfrutar con la cerveza en el estadio. En cuestión de semanas, en EEUU los nachos eran tan famosos como las hamburguesas. 

Se puede decir que los nachos son una comida intrínsecamente mexicana popularizada por los texanos. 


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