Mostrando entradas con la etiqueta la leyenda del tex mex. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la leyenda del tex mex. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de junio de 2018

Killer Dog

El perrito caliente es, junto a la hamburguesa, la comida más popular en la clase trabajadora de Estado Unidos. Hay diferentes teorías sobre su origen. Todas ellas coinciden en que la salchicha, ingrediente principal de los hot dogs, fue importada por los emigrantes alemanes y que a finales del siglo XIX este tipo de sándwich se empezó a vender con gran éxito en stands callejeros en Nueva York y Chicago. 

En poco tiempo los puestos de perritos proliferaron en todo Norteamérica. Ayudó a su difusión la venta durante los descansos de los partidos de béisbol y otros eventos deportivos. Entre sus promotores más ilustres se pueden incluir a los hermanos Richard y Maurice McDonald, que abrieron una tiendecita junto al hipódromo de Monrovia, California. No obtuvieron los beneficios que esperaban, sin embargo el proyecto les dio el dinero suficiente para abrir un nuevo restaurante, que representó el pistoletazo de salida de lo que ahora todos conocemos como McDonald’s


Fue el polaco Nathan Handwerker, con su emblemático puesto de perritos instalado junto al parque de atracciones de Coney Island, el precursor de la fama del alimento. Cuando en la década de los veinte la estación de metro se inauguró justo frente a su establecimiento, las ventas se dispararon. El negocio prosperó y fundó una cadena de stands a los que llamó Nathan's Famous. Hoy en día, con establecimientos abiertos alrededor de todo el mundo y patrocinador oficial de la liga de béisbol americana, todos los años organiza una competición que mide quién puede engullir más perritos calientes en diez minutos. El record lo ostenta Joey Chestnut desde 2017 al comerse setenta y seis perritos. 

Al mismo tiempo, en los años cuarenta y cincuenta, en los estados mexicanos de Sonora y Baja California, aparecen los jates, como los llaman por allí, donde ya forman parte de su comida regional. Como no puede ser de otra manera, manteniéndonos fieles a nuestro espíritu fronterizo, en La Leyenda ofrecemos el Killer Dog: un bocadillo de salchicha gigante ahumada en madera de haya, con queso, cebolla crujiente, kétchup y mostaza (al estilo neoyorkino) y le añadimos beicon y lechuga (ingredientes característicos de hot dog sudcaliforniano).


domingo, 20 de mayo de 2018

Los nachos


Los nachos son una de las insignias de la comida Tex-Mex. Si piensas en comida mejicana es lo primero que te viene a la cabeza. Consisten en unas tortillas de maíz fritas cubiertas de queso Chédar. En La Leyenda los servimos con Aliento del Dragón, una salsa casera picante con ternera, frijoles y jalapeños. 

Su creación es muy reciente y surgió de manera accidental, del ingenio y la picardía del maître mexicano Ignacio Anaya. 


Corría el verano de 1943. Después del estallido de la Segunda Guerra Mundial y el ataque a Pearl Harbor, el ejército norteamericano estableció una base aérea cerca de Eagle Pass, en la orilla texana de Río Grande. Era común que los oficiales y sus familias aprovecharan su tiempo de ocio para cruzar la frontera mexicana y disfrutar de la comida en los restaurantes de la ciudad de Piedras Negras. 

Ignacio Anaya

Una de esas tardes, un grupo de esposas de los militares destinados allí, después de un largo paseo, se sentaron en la terraza del Victoria Club. Tenían sed y querían algo de comer, un pequeño snack. El encargado del restáurate, Ignacio Anaya, estaba sólo, recogiendo. Era tarde y hacía rato que había mandado a los camareros y al cocinero a casa. Por no decir que no a sus nuevas clientas, se metió en la cocina, se puso el sombrero de cocinero e improvisó un plato con lo que había en la alacena. 




Frank Liberto
Les sirvió tortillas de maíz fritas cubiertas de queso y jalapeños. A las mujeres, les encanto. Les gusto tanto que bautizaron a la nueva creación como «La especialidad de Nacho» (Nacho’s Special, en inglés). Pronto el Victoria Club era una las paradas obligatorias si cruzabas la frontera. Su fama se fue extendiendo por todo el estado de Texas. Y se internacionalizaron a partir de la década de los setenta. El gran salto a la fama de los nachos se le debe a Frank Liberto, uno de los concesionarios de comida en el Arlington, en aquel tiempo estadio de beisbol de los Rangers de Texas. Frank Liberto introdujo la venta de nachos para hacerle la competencia a los perritos calientes y las palomitas. El sabor picante era una combinación perfecta para disfrutar con la cerveza en el estadio. En cuestión de semanas, en EEUU los nachos eran tan famosos como las hamburguesas. 

Se puede decir que los nachos son una comida intrínsecamente mexicana popularizada por los texanos. 


sábado, 20 de enero de 2018

La leyenda del Tex-Mex

A veces los nombres de las cosas contienen, pormenorizada, la historia de los objetos que designan. Así podemos observarlo, aunque es relativamente nuevo, en el término cocina Tex-Mex. La escritora Diana Kennedy, en su libro de recetas Cuisines of México, publicado en 1972, lo acuñó y lo utilizó por primera vez con el objetivo de diferenciar la comida tradicional mexicana de la que se preparaba en la frontera noroeste del país azteca. 

Tren que unía Texas y México

Pero el vocablo TexMex (sin guion) es más antiguo. Originalmente se refería al Ferrocarril que unía Texas con México, que comenzó su andadura a finales del siglo XIX. Los horarios de trenes publicados en los periódicos empleaban esta abreviatura para designar ése trayecto. Ya en la década de 1920, se empezó a usar Tex-Mex (con guion), con un tono un tanto despectivo, para describir a personas de ascendencia mexicana que vivían en Texas –también llamados tejanos nuevos–. Y finalmente la etiqueta se aplicaría a la comida de estilo mexicano típica de la región.


Durante más de trescientos años, Texas y México fueron parte de la colonia española conocida como Nueva España. La cocina que hoy en día podríamos denominar como Tex-Mex se originó por una mezcla de la comida del pueblo nativo de Texas y la cocina española importada por los colonizadores. Los nativos americanos, contribuyeron incluyendo en sus platos el mezquite, los jalapeños y las judías pintas. Los españoles implantaron el ganado vacuno y el uso de su carne. Más tarde la llegada de colonos desde las Islas Canarias y bereberes del norte de África influyó en aquella comida regional con el empleo de grandes cantidades de especias como el comino o el cilantro.

Esta combinación fue evolucionando, y lo que era la cocina casera Tejana llegó a un público más amplio por primera vez en San Antonio en la década de 1880, en gran parte gracias a la comida barata y sabrosa que mujeres vendían en pequeños puestos en las plazas de la ciudad. Se les conocía como Las reinas del chile.

The Chili Queens o Las Reinas del Chile en San Antonio 

Con su popularización y su expansión por todo Estados Unidos a principios del siglo XX se fueron añadiendo ingredientes tan característicos del sabor Tex-Mex como el queso (aportación atribuida a Otis Farnsworth y su restaurante Original Mexican Restaurant), los nachos, o las enchiladas.

En La Leyenda servimos Aliento de Dragón, un plato perfecto para compartir, con salsa picante de ternera, frijoles y jalapeños. Todo ello cubierto de queso Chedar y acompañado con nachos casero. El original sabor TexMex en el centro de Vigo.

Aliento de Dragón